En una ocasión cuando tuve miedo por las muchas dificultades que tuve en el convento y me sentía sola fui a rezar a la capilla y al estar con jesús. Escuché su voz en mi alma diciendo mi queridísima niña te amo y no estás sola me alegro que hayas venido aquí para estar conmigo en el silencio de la capilla no solo quiero hablar contigo a. Menudo pero dile a los demás que quiero hablar con todos los que se acerquen a mí en la oración recuerda mi voz es suave y gentil necesitas el silencio para escucharme en ese momento sentí que todos mis. Sufrimientos y pruebas eran nada para mí porque estas palabras de jesús resonaron profundamente en mi corazón no tengas miedo de nada ni de nadie siempre estoy contigo siempre estoy contigo.