Sé humilde hija mía y el no podrá hacerte daño de repente me robe una jauría de enormes perros negros que saltaban y ahogaban me di cuenta de que no eran perros sino demonios. Les pregunté de dónde vienen en tan gran número luz ahora subió sus manos para comentarlos con tus oraciones debido a que nos hace levantar tantas almas esta noche por las que hemos. Trabajado durante tantos años le haremos brazos si esa es la voluntad del dios misericordioso hazme pedazos pues me lo he merecido justamente ya que. Soy la más miserable de todos los pecadores cojamos que no está sola él como poderoso está comer y allá y mientras se desvanecían como polvo mi alma sintió una gran paz bajo la. Protección de nuestro señor misericordioso.